top of page

PREGUNTAS FRECUENTES

​

¿Cuándo debo acudir al psicólogo?

Cuando detectemos que uno o varios problemas bloquean nuestra vida impidiéndonos disfrutar de sus aspectos positivos y placenteros, es momento de pedir ayuda profesional. Demorarlo puede agravar un problema que, atendido a tiempo, puede ser resuelto más fácil y rápidamente. A veces, nos creemos autosuficientes, pensamos que seremos capaces de “salir de ésta”, y que lo que necesitamos es, simplemente, serenarnos y darle tiempo al tiempo. Pero estamos equivocados ya que el tiempo no arregla nada; más bien puede agravar la situación.

​

¿Cuál es la frecuencia de las sesiones?

Lo más frecuente es que sean una vez a la semana, y se irán espaciando a medida que se vaya terminando el proceso terapéutico.

​

¿Cuánto duran las sesiones?

Entre 50 y 60 minutos. 

​

¿Cómo funcionan las sesiones online?

Igual de bien que las presenciales. La plataforma que suelo utilizar es Zoom, pero me adapto a cualquier otra preferencia.

​

Tengo problemas con mi pareja ¿Voy solo o en pareja al psicólogo?

Depende del problema en cuestión (Por ejemplo, si el problema es la falta de comunicación sería más conveniente una Terapia de Pareja). Si no tienes claro qué es lo más conveniente, recomendaría tener primero una sesión individual en la que el psicólogo pueda ver contigo las opciones.

​

No sé si los síntomas que tengo son físicos o psicológicos ¿Qué hago?

Probablemente estén directamente relacionados. Es muy frecuente que los problemas psicológicos generen síntomas físicos y viceversa. Aquí un psicólogo puede ayudarte a ver el foco del problema y la relación que existe entre la sintomatología que presentas.

​

¿Son compatibles los psicofármacos con el tratamiento psicológico?

Sí. De hecho, para el tratamiento de trastornos psicológicos que conllevan medicación se recomienda que vaya acompañado de terapia psicológica. 

​

¿Cuándo contárselo a mi entorno? ¿Es mejor mantenerlo oculto?

Tenemos que hacer entre todos una gran labor de desestigmatizar el ir al psicólogo. Al principio es una barrera limitante, que hace que uno se piense o no el acudir. La respuesta sería cuando estés preparado, y la recomendación es hacerlo con la mayor naturalidad posible. Seguramente la respuesta te sorprenda positivamente.

​

¿Cómo le informo a mi hijo que va a acudir a un psicólogo?

Dependiendo de la edad del niño la forma de afrontarlo será diferente:

​

  • Niños menores de 3 años: no es preciso dar una explicación previa. De camino a la consulta, el adulto que acompaña al niño puede hablar con él de forma natural describiendo el entorno físico y a la persona que van a ver.

  • Niños de 3 a 6 años: se debe informar al niño antes de la visita pero sin demasiada antelación. La información debe ser concreta, explicando que se va a un especialista para solucionar el problema que le afecta ( miedos, celos, rendimiento escolar, timidez, etc). Deberemos responder sólo a las preguntas formuladas por el niño, si las hace.

  • Niños de 6 a 12 años: en esta etapa es conveniente dar la información varios días antes de la primera cita para que el niño se vaya haciendo su propia idea. La explicación será más extensa y conviene fomentar las preguntas para que todos los posibles temores o dudas queden resueltos. Además es importante motivar al niño para que acuda a gusto.

  • Adolescentes: es la edad más complicada ya que pocos deciden acudir al psicólogo de forma voluntaria. Son los padres los que deben tomar la decisión y comunicársela de tal manera que entienda que ellos no son capaces de resolver el problema y es necesario acudir a un especialista. Lo habitual es tener éxito, pero si no es así recurriremos al apoyo de personas que tengan influencia sobre él (amigos, otros familiares, etc). No es conveniente recurrir a los castigos.

bottom of page